jueves, 14 de marzo de 2013



Abrázame 











                                                                            y no me sueltes jamás.
¿Nunca has sentido esa sensación  Sí, esa no saber que te pasa. Sí, cuando intentas sonreír pero hay algo que te lo impide, y tú por mucho que lo intentas no consigues saber que es. 
Esa sensación de que te falta algo, en muchas ocasiones alguien. Que necesitas otra vez aquel abrazo. Otro más, pero esta vez para que no te suelte nunca más. 
Sabes que ahí está la clave, en esas personas. Aunque no lo quieres admitir, quieres aparentar una felicidad plena cunado no la hay, porque para haberla tienen que estar ahí esas personas, y no están, ni estarán en mucho tiempo. 
Te refugias en una canción, pero esa canción no hace más que traerte recuerdos a la memoria, que lo único que hacen es ponerte peor, sin embargo, tienes la necesidad de escucharla, porque esa canción es la única que te comprende, que te escucha. 
Cada verso, te recuerda a un momento, a una persona, a una sonrisa, a una mirada. Deseas vivir en aquel momento eternamente, congelar el tiempo, pero no puedes. ¿Y entonces qué? Otra lágrima más en otra noche en vela, otra más de una larga lista. 
¿Y esto quien lo sabe? Nadie. Porque nadie te comprende, nadie sabe lo difícil que puede llegar a ser esto. Más de lo que nunca imaginé. 

viernes, 11 de enero de 2013

¿Te has parado a pensar alguna vez en lo que es tu vida?. ¿En lo que eres tú?. ¿En lo que has cambiado?. Yo sí. 
A la primera pregunta sinceramente no sé si tengo respuesta. No sé que es mi vida. Quizá un completo caos.   Quizá debería cambiar mil cosas y no las cambio. ¿Soy feliz? A veces sí, a veces no. Como todo el mundo supongo ¿No?. 
Quizá a la segunda si que tenga una respuesta, puede que sea equivocada, tal vez los demás no me vean tal y como me veo yo. 
Soy una chica pequeña, pero que tiene grandes sueños. Sonrío siempre, aunque más de una vez esas sonrisas no son más que una mascara a muchas lágrimas. Muchas más de las permitidas. 
Soy esa chica, que ha aprendido a valorar las cosas mucho más que hace poco tiempo, más que a las cosas, a las personas. A esas personas de mi día a día. 
¿Sabes? Me he dado cuenta que es verdad eso que dicen que la vida son dos días. Y sinceramente no estoy dispuesta a malgastar ni un minuto más, ya he malgastado suficiente. 
He cambiado sí, mucho. Ya no soy aquella adolescente ajena a la realidad. Ahora me he dado cuenta de todo, quizá vivía mejor en la ignorancia, pero son las consecuencias de crecer. 

miércoles, 2 de enero de 2013

2012.

Un año más, un año menos. 
Quizá no haya sido mi mejor año, tampoco ha sido el peor. Han sido mil momentos que volvería a vivir una y otra vez. No te niego que también hay de ese tipo de momentos que me encantaría borrar para siempre de mi memoria, pero que no puedo por mucho que lo intente. 
Ha sido un año más de los del motón. De los que hay pocas cosas que destacar. 
¿Lo mejor? Ese viaje, con esas personas a las que quiero tanto. ¿Lo peor? Como ya he dicho antes, prefiero olvidar. 
En fin, un año más, un año menos. 


Feliz, 2013. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Que qué me pasa? No lo sé. Tampoco sé si quiero saberlo. Odio esta sensación, es superior a mi. Odio ese momento en el que es inevitable decir, no puedo más. 
Estoy cansada, de todo y de todos. Estoy cansada de que nadie me entienda, y lo que es peor, de no entenderme ni siquiera yo misma. 
Estoy cansada, de estar siempre para todos, y que nunca nadie este para mi. Es más, ni siquiera se dan cuenta, que no siempre puedo ser esa niña feliz a la que nada le afecta. Aunque no lo crean, tengo mis propios problemas, tengo sentimientos y un corazón que no está en su mejor momento, pero claro, eso a nadie le importa. 
Estoy cansada de fingir una felicidad que no existe, estoy cansa de dar consejos y no saber aplicármelos a mi misma. 
Estoy cansada de sentir, que no le importo a nadie. De ver como todo el mundo sigue su vida, y yo aquí, intentando seguir adelante, con una sonrisa pintada en la cara, que esconde mil lágrimas tras ella. 

sábado, 20 de octubre de 2012

Llega un punto en el que por mucho que lo intenten nadie te entiende. Tal vez, ni siquiera te entiendes tu misma, de hecho es así, no te entiendes. No sabes lo que quieres. No sabes el por qué de esas lágrimas o de ese enfado tonto que acabó en una bronca grave.
No sabes nada, no eres dueña de tus sentimientos, de hecho, parece que tu cabeza va por un lado, tu corazón por otro y eso a lo que todo el mundo llama sentimientos, por otro distinto. Cada uno por un lado, sin control. Y tú, mientras ahí, mirando a la nada, sintiendo mil cosas pero sin poder expresar ninguna. 
Miles de preguntas rondan tu mente, sin obtener respuesta alguna. Y lo peor es que sabes de sobra, que nunca, jamás obtendrás esa respuesta.
Y entonces es cuando te encierras en tu habitación, o tal vez sales a la calle, pero siempre sólo. Con unos cascos puesto, y escuchando esa canción. Justo esa, la que dice toda esas cosas que tu no eres capaz de expresar. 
La música, una vez más es ella la que está ahí. Y cuando más sientes esa comprensión, más te das cuenta de lo poco que te entienden esas personas que están en tu día a día. Te das cuenta que en realidad no te conocen. No saben nada de ti. 
Mientras tienes esos cascos puestos, todo está bien. No hay problemas sólo existís la música y tú. 
Pero no hay más remedio, llega ese momento en el que la canción acaba, en el que tienes que quitarte esos cascos. Vuelves a ser consciente de la realidad, la triste y dura realidad. Y con ella vuelven todas esas preguntas sin respuestas, todos esos problemas, toda esa incomprensión. 
Y así día tras día. Sin querer, se convierte en rutina. 
La triste rutina de una adolescente, una adolescente, que no sabe que clase de adolescencia es la que vivieron esas personas que dicen que es la mejor etapa de la vida.
Dicho esto, o ellos se equivocaban, o yo estoy haciendo algo mal con mi vida. 

jueves, 18 de octubre de 2012

ILM.

¿Que quiero evadirme del mundo?. Música.

¿Que quiero ser comprendida totalmente?. Música.

¿Que quiero recordar aquellos momentos acompañada? Música. 

¿Que me siento sola? Música. 

¿Que quiero reír? Música.

¿Que quiero saltar, gritar, divertirme? Música.

¿Que que quiero llorar,hasta desahogarme por completo? Música. 

¿Que quiero callar todos mis problemas? Música. 

¿Que quiero olvidarme de la realidad? Música. 

¿Que quiero sentirme yo misma? Música. 

¿Que quiero describir mis sentimientos? Música. 

¿Siempre? Música.