lunes, 6 de agosto de 2012
martes, 24 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Hace justo dos años, a esta misma hora, yo estaba viviendo un momento histórico. Algo que jamás había sucedido. Bueno, yo y todo un país entero. Supongo que ya sabes de lo que estoy hablando. Sí, de esa final del mundial. Cuando nos convertimos por primera vez en la historia, en campeones del mundo.
Para mucha gente, esto no tiene importancia. Muchos piensas, que son un montón de hombres, corriendo detrás de un balón, sin sentido. Para gustos, colores.
Luego estamos nosotros, los que sentimos los colores, lo que sufrimos cada milésima de segundo. A los que el corazón se le acelera, cuando el balón entra en el área contraria.
Estamos esas personas que sufrimos, hasta el ultimo minuto de esa final. Los que incluso lloramos. Sí, lloré.
Gracias Andres, por ese gol. Gracias.
Nos hiciste felices, no sabes cuanto.
Dos años después, tu gol sigue en mi mente como en aquella noche de Julio del 2010. Somos grandes, somos historia.
lunes, 9 de julio de 2012
Summer Time.
La verdad no sé como las cosas pueden llegar a dar tantas vueltas. A penas hace 3 años no sabíamos de su existencia, y míranos ahora. Increíble.
Tres años ya, como pasa el tiempo. Y con él las oportunidades. Miles de oportunidades desaprovechadas. O quizás no. ¿Cosa del destino tal vez? No lo sé. Tampoco quiero saberlo.
¿Ves? Volvemos al punto de inicio. A ese principio. Al comienzo de todo. El verano.
Perdón, el verano no, NUESTRO verano. El que tanto esperamos durante ese largo invierno.
Y llega ese momento, el momento más esperado. O quizás no tan esperado. ¿Qué haces cuando ves a esas personas después de casi diez meses? La verdad no lo sé. Ese es el problema. No tengo ni idea.
Tropezar de nuevo con su mirada. Volver a esas largas noches. Tenerlos a todos allí delante, otra vez. Muchas sensaciones juntas. Muchos recuerdos a tu memoria. Y poco tiempo. Tan poco, que a tu mente no le da tiempo a reaccionar, todo es muy rápido. Y cuando te das cuenta todo ha pasado. ¿Y ahora qué?. Siempre piensas en una próxima vez. Sin darte cuenta que tal vez, esa próxima vez tarde demasiado. Y que acabas de perder la oportunidad perfecta.
O tal vez, no lo era, y por eso todo ha ocurrido de esa manera. Cosas del destino quizás. Ya sabemos que todo pasa por algo. Por alguna razón.
Por esa razón, sé que esto no acaba aquí, al contrario, el verano acaba de empezar, esto solo es el principio de un nuevo capítulo de la historia.
jueves, 5 de julio de 2012
A veces, me encantaría ser ese pájaro que vuela feliz por el cielo, ese que no se preocupa. Que simplemente, vive el momento. Sin importarle el mañana. Solo el aquí y ahora.
¿No crees que esa sería la vida perfecta? Sí, fuera planes, fuera complejos, fuera rutina. Solo el hoy. Nada más. Sinceramente lo envidio.
¿Que por qué? Porque a veces, pienso que en vez de ese pájaro en libertad, soy ese que está enjaulado. El no puede salir de ahí por mucho que quiera. El que no sabe, lo que hay fuera de esa jaula. Sí, ese que se ha encerrado en sí mismo, contra todo y contra todos. El que ya no sabe, lo que es sentir esas mariposa. El que ya no sonríe. El que permanece, ahí, quieto, sin esperar nada.
Una barrera contra todo, una jaula donde encierro todos mis sentimiento, sí, eso he creado yo. ¿El culpable? Tú.
jueves, 21 de junio de 2012
.
Y llegas a ese punto en el que todo ha perdido su sentido, o quizás, te das cuenta que nunca lo tuvo. Miras ahí fuera y dices, "¿Qué pinto yo aquí? ¿De verdad hago falta?".
Pero nunca obtienes respuestas, nunca, a nada.
Todos dicen que te quieren, sí. Pero, ¿Cuántos lo dicen sinceramente?. Nunca llegarás a saberlo. Jamás.
Ya, ni siquiera tienes ganas de seguir adelante. Ya no quedan fuerzas. Intentas sonreír, pero ya es imposible.
Todo empeora cuando llegas a tu habitación, cierras la puerta y le das al play. La música, sí, esa que siempre consigue sacar tus sentimientos más ocultos, la que al final siempre te hace llorar, esa es la única que te ayuda. No te queda nadie más. Nadie que pueda comprender, los sentimientos de una adolescente de 15 años.
Porque para la mayoría, tan solo son eso "simples problemas de adolescentes". Y no lo niego, quizás dentro de unos años, a mi también me lo parezcan. ¿Pero ahora? Ahora, no me dejan ser feliz.
¿Ves? No todo es tan fácil como parece. Esa sonrisa que siempre llevo a cuestas, no es más que una mascara a miles de lágrimas. Esas lágrimas que solo sé de su existencia yo. Ellas mismas, fueron justo las que un día, se llevaron las sonrisas más verdaderas. Es irónico sí.
Pero, ¿De qué sirve quejarse?. De nada, lo puedo asegurar. Las cosas cambian, poco a poco. Nunca como nosotros deseamos. Pero ¿Y qué?. Nadie dijo que la vida fuera fácil. Al contrario. O quizás sí, todo depende de como tú quieras afrontarla.
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